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TOXINA BOTULÍNICA | DÓNDE APLICARLA Y POR QUÉ

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¿QUÉ ES LA TOXINA BOTULÍNICA O BÓTOX?

La toxina botulínica (comúnmente conocida como bótox) es una sustancia química que actúa sobre las células musculares bloqueando su actividad y, por lo tanto, paralizando el músculo. Se trata de una molécula presente en la naturaleza, concretamente producida por una bacteria (clostridium botulinum) causante del conocido botulismo, caracterizado precisamente por la parálisis muscular.

Tras estudiar la propiedad de esta molécula y su mecanismo de acción se consideró que podría ésta podría ser utilizada para modular la capacidad contráctil de ciertos músculos y, con ello, obtener un beneficio médico. A partir de aquí se inició la síntesis de esta molécula en laboratorio.

En el campo de la medicina estética se utiliza la toxina botulínica para evitar que ciertos músculos se contraigan; eso bloquea o minimiza la movilidad y, por lo tanto, modula los movimientos de la pie, evitando así la formación las “arrugas de expresión”.

Se utiliza sobre todo para tratar las arrugas de expresión del tercio superior de la cara:

  • Arrugas de la frente

  • Entrecejo

  • Patas de gallo

El tratamiento con bótox hace efecto a partir del tercer o cuarto día de su aplicación, alcanzando su efecto máximo a los 10 días.

¿CÓMO AFECTA AL PACIENTE EL TRATAMIENTO CON BÓTOX?

Para entender mejor cómo actúa y qué va a notar el paciente, debemos empezar por identificar los dos tiempos de arrugas:

  • Arrugas estáticas: aquellas que se producen como consecuencia del prop descolgamiento de los tejidos y la pérdida de colágeno. La mímica facial condiciona cambios en ellas pero no las hace menos visibles.

  • Arrugas dinámicas: aquellas que aparecen como consecuencia del movimiento repetitivo. La mímica facial las hace más o menos visibles de tal forma que resultan mucho menos visibles con la expresión facial relajada.

Es sobre éstas últimas sobre las que actúa la toxina botulínica. Al paralizar, en mayor o menor medida, la actividad selectiva de ciertos músculos, limitaremos la mímica facial repetida y, con ello, la formación e identificación de esas arrugas dinámicas o “de expresión”.

Si se hace correctamente, el paciente va a seguir expresándose con naturalidad pero de una forma menos intensa, menos forzada, que prevendrá el que la piel arrugue. La acción del bótox hará que las arrugas de expresión no vayan a más y, poco a poco, se suavicen dado que el paciente tendrá una expresión más relajada.

¿CON QUÉ FRECUENCIA NECESITO REPETIR EL TRATAMIENTO DE BÓTOX?

Como cualquier sustancia biológica, la toxina botulínica va perdiendo su efecto con el paso del tiempo. A los 4 meses de su aplicación la toxina botulínica o bótox empieza a perder efecto; a los 6 meses éste ya es prácticamente inexistente. Transcurrido ese tiempo, el músculo recuperará su actividad, la expresión restaurará su intensidad y, con ellos, las arrugas se volverán. En conclusión, tendremos que volver a aplicar el tratamiento entre los 4 y 6 meses, si no lo hacemos recuperaremos la movilidad muscular previa y, con ello, el estado inicial de esas arrugas de expresión que queremos tratar.

¿DÓNDE SE DEBE APLICAR EXACTAMENTE LA TOXINA BOTULÍNICA O BÓTOX?

Es muy importante destacar que legalmente la aplicación de la toxina botulínica o bótox está sólo aprobada en el tercio superior. Hay algunos doctores que lo utilizan para tratar arrugas de alrededor de la boca o en el cuello (cuello de nefertiti es como llamamos a aquellas arrugas que se notan en el cuello cuando la piel está muy envejecida). El motivo por el que la legislación sólo contempla la aplicación en el tercio superior es que no hay estudios formales sobre su aplicación, con finalidades estéticas, en otras zonas de la cara pero, si lo realiza un profesional cualificado, también la aplicación en esas zonas, los resultados son muy satisfactorios.

Cuando hablamos del tercio superior nos referimos a la región comprendida por encima de los ojos: “patas de gallo”, entrecejo y frente. Como hemos dicho, la toxina botulínica no está indicada para estas zonas pero si el doctor y el paciente llegan a un acuerdo informando de ello se puede utilizar.

La toxina se aplica, por punción, en una serie de puntos que permiten vehicular la misma sobre los músculos concretos sobre los que queremos actuar. La inoculación se practica con aguja fina siendo totalmente indolora ya que, previamente, en los puntos de punción se aplica una crema anestésica.

¿PARA QUÉ PACIENTES ESTÁ INDICADA LA APLICACIÓN DE LA TOXINA BOTULÍNICA O BÓTOX?

Debemos dejar muy claro que la toxina botulínica no da volumen. Esto lo puntualizo porque muchos pacientes se confunden y, si bien quieren aplicarse la toxina botulínica, te dicen que no quieren “verse la cara hinchada”. No debe confundirse la toxina botulínica con el ácido hialurónico; la toxina botulínica nunca hincha la cara.

Lo que hace la toxina botulínica es actuar sobre el músculo impidiendo su contracción.

Cada paciente es distinto y por eso no se puede generalizar. Hay muchos tipos de pacientes, algunos empiezan a marcar arrugas de expresión desde muy jóvenes. Por eso, no es de extrañar que tengamos pacientes que empiezan a tratarse  a los 30 años; otros no empiezan hasta una edad más avanzada.

Si tomamos en consideración el carácter preventivo del tratamiento entenderemos que es muy adecuado el tratamiento temprano, ello contribuirá a  ya que nos ayudará a minimizar la progresión de las arrugas.

Decíamos que la acción continuada de la toxina va reduciendo las arrugas pero, cuanto más marcadas estén, más costará que estas se suavicen y difícilmente las hará desaparecer. Dicho de otra manera, la aplicación precoz del tratamiento permite que las arrugas sean menos profundas y, por consiguiente, hace mucho más fácil y ágil la corrección de las mismas, el tratamiento tardía lo hace más complicado y, en ocasiones, incompleto en términos de resultado.

En aquellos casos en que las arrugas son muy muy marcadas, personalmente recomiendo un tratamiento en dos tiempos:

  • Aproximadamente durante el primer año tratar únicamente con toxina botulínica para determinar el grado de mejora de las arrugas.

  • Transcurrido un año, cuando ya conseguimos suavizar esas arrugas de expresión, incorporaremos el ácido hialurónico de muy baja reticulación, para tratar únicamente la arruga. Previamente, habremos tratado con botox para evitar la contracción del músculo que condiciona la aparición de la arruga. Por mucho ácido hialurónico que pongamos, si el músculo se contrae, la arruga va a seguir ahí.

¿CÓMO SE APLICA LA TOXINA BOTULÍNICA O BÓTOX?

Se aplica con una aguja muy fina (30 gauges) que prácticamente ni se nota. El tratamiento dura unos 15 minutos y es indoloro. 

¿CUÁLES SON LOS PUNTOS DE PUNCIÓN EXACTAMENTE, EN UN TRATAMIENTO CON BÓTOX?

La toxina se inocula por punción con aguja fina en una serie de puntos. Esos puntos nos permiten inyectar la toxina en determinados grupos musculares sobre los que queremos actuar. 

Durante la evaluación de cada paciente debemos identificar la acción de los diferentes grupos musculares y evaluar sobre qué puntos debemos actuar.

Hacemos gesticular al paciente; le pedimos que levante las cejas, que frunza el ceño, que ponga cara de enfado o que sonría fuerte. Garcías a la evaluación de la mímica facial conseguimos forzar la identificación de las “arrugas de expresión”.

Vamos marcando las diferentes arrugas y, en base a estas, concretamos sobre qué puntos vamos a aplicar la toxina.

En definitiva, es preciso tener un conocimiento muy exhaustivo de la anatomía dinámica de la cara y más concretamente del tercio superior de la cara.

Hay que tener en cuenta que la interacción de los músculos frontal, corrugadores y procerus, dependiendo de la disposición anatómica de los fascículos de fibras en los diferentes músculos, da lugar a un buen número de estados emocionales. Por ejemplo: 

  • Cuando la frente se levanta, con predominio del frontal medial sobre procerus y corrugadores, la emoción que refleja puede ser de expectación, curiosidad, ilusión, burla ... 

  • El equilibrio entre frontal como elevador y los músculos depresores, procerus y corrugadores, transmite amistad, serenidad ... 

  • Cuando los corrugadores y procerus predominan sobre el frontal, la frente se deprime en su porción central. Esto puede expresar preocupación, enfado, cansancio ... 

  • Si la acción de las fibras laterales del frontal es predominante sobre la porción externa del orbicular, se transmite sorpresa, felicidad, entusiasmo .... 

  • Si prevalece la actuación de las fibras externas del orbicular sobre las fibras laterales del músculo frontal lo que se  comunica es ansiedad, tristeza, cansancio, hastío ...

Tras el estudio detallado de todas las arrugas que se generan como resultado de la contracción de la musculatura facial podremos concretar dónde es preciso infiltrar la toxina.

En el caso de las patas de gallo, el origen se deriva de la contracción de la porción externa del nervio orbicular. A medida que pasan los años se pierde elasticidad en la piel, las arrugas quedan marcadas incluso en reposo. 

La posición de las cejas es también una cuestión importante, por ello trataremos de forma específica este tema en un próximo post. No obstante, a modo de resumen puntualizaremos la relevancia del efecto de la Toxina Botulínica sobre la altura de las cejas. Dependiendo del balance de “parálisis” muscular que condicionemos sobre las músculos, podemos modular la altura de las cejas. De esta forma, si debilitamos en exceso la acción del músculo frontal podemos generar un cierto descenso de la altura de las cejas, esto es relativamente aceptado en el caso de los hombres. Contrariamente, en las mujeres, este hecho condiciona un efecto negativo ya que da lugar a un aspecto envejecido. La ceja en la mujer debe estar por encima del arco supraorbitario manteniendo una línea ascendente de dentro hacia fuera; la pérdida de esa línea ascendente es sugestiva de envejecimiento.

Como vemos, dónde aplicar la toxina botulínica y su porqué depende del minucioso estudio de cada caso y la interacción de la acción de los diferentes grupos músculares de cada paciente. Cada individuo es único y debe ser tratado conforme a su anatomía específica.

Como siempre, tu eres el centro, todo pensando por y para ti, porque queremos cuidar de ti.

Doctora Ana Archidona.

 

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