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La Blefaroplastia, todo lo que necesitas saber de esta cirugía estética facial.

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Cuando hablamos de blefarosplastia (cirugía estética palpebral), nos estamos refiriendo a una de las cirugías faciales más demandadas por hombres y mujeres.

Nos referimos a la cirugía que se practica con intención de mejorar el aspecto de los párpados; usualmente destinada a eliminar los estigmas del envejecimiento pero, en ocasiones, practicada con la intención de mejorar el aspecto estético de los párpados y, con ello, de la mirada; su verdadero objetivo es potenciar la mirada.

¿Por qué la blefaroplastia es tan demandada? 

La explicación es muy sencilla: estamos hablando de una cirugía que actúa sobre el que será el foco de las miradas de los individuos que interactúan con nosotros, los ojos.

La región periocular es, aunque no nos demos cuenta, el principal foco de las miradas de nuestros interlocutores. Para hacernos una idea, en una conversación normal, se calcula que los participantes se están mirando a los ojos entre el 70 y el 80% del tiempo. Es, por tanto, el elemento que más atención está requiriendo de nuestro interlocutor. De igual forma, si prestamos atención, nos daremos cuenta que cuando nos miramos al espejo la mayor parte del tiempo también centramos la mirada sobre nuestros ojos; valorando si tenemos o no ojeras, si los ojos están hinchados, si se nota nuestro cansancio…

Por todo ello, cuando se inicia el proceso de envejecimiento uno de los primeros sitios donde lo vemos es precisamente en la mirada. La mirada más triste, más cansada, un ojo con la sensación de ser más pesado, o con la apariencia de estar más cerrado…

Cuando afrontamos una blefaroplastia lo que realmente tratamos de paliar son los signos del envejecimiento. No se trata tanto de de efectuar una modificación de algo que te desagrada, como por ejemplo pasa en la nariz; aquí se trata de corregir el paso del tiempo.

Blefaroplastia, proceso quirúrgico relativamente sencillo

Es un procedimiento que la gente toma como relativamente sencillo por lo que a logística quirúrgica se refiere. Estamos hablando de una cirugía ambulatoria, poco dolorosa; estamos hablando de una postoperatorio relativamente ágil con el que tras una semana habremos recuperado una mínima operativa social. Nos va a llevar poco tiempo y, dado que no vamos a estar ingresados en la clínica, no va a alterar nuestro ritmo familiar.

Una cirugía, por tanto, con una logística relativamente sencilla, un resultado temprano a nivel evolutivo y un alto grado de satisfacción.

Blefaroplastia, porque nos cuidamos más...

Vivimos en una sociedad en la que sus miembros se cuidan más y se preocupan más de la imagen. Esto es lo que provoca que sea una cirugía muy demandada.

No debemos olvidar que, por nuestra cultura (esto sí que es diferente en relación a otras culturas) como decimos, el foco de la mirada son los ojos de nuestro interlocutor y ello hace que sea el elemento que más queramos cuidar. Cuando nuestro ojo está joven, inevitablemente el resto del rostro se ve joven, dándole un poco más de protagonismo.

Los ojos y la boca son nuestros puntos de referencia visual e identidad individual, el resto (nariz, orejas...), a no ser que llame la atención, usualmente “no lo vemos”. Muy difícilmente encontrarás a alguien por la calle que te diga, “fíjate, mira que nariz más bonita tiene ese”, en todo caso, llamarán la atención por lo negativo. Por or contra,sí es fácil destacar personas por lo llamativo de sus ojos o su boca…, éstos llaman la atención por lo positivo, realzan su belleza y la transmiten al resto del rostro, aportan brillo...

¿El objetivo concreto de una blefaroplastia es?

En definitiva, la blefaroplastia es una cirugía que pretende corregir y, en la medida de lo posible, restaurar, esos elementos del contorno periocular, buscando un rejuvenecimiento del rostro del paciente.

 

BLEFAROPLASTIA SUPERIOR E INFERIOR

Cuando hablamos de la blefaroplastia debemos distinguir entre la blefaroplastia superior e inferior. Se valoran y se tratan de forma independiente; párpado superior e inferior son distintos, ni la problemática es idéntica ni, evidentemente, su tratamiento es el mismo.

Es verdad que hay dos elementos que juegan un papel fundamental, la piel y la grasa, pero los efectos del envejecimiento sobre estos, en uno y otro párpado, no son iguales y, por lo tanto, su manejo quirúrgico en párpado superior o inferior es diferente.

Blefaroplastia superior, su razón de ser

Fijémonos en el párpado superior; es el párpado móvil (o el más móvil, el inferior también se mueve aunque de forma menos perceptible), por lo tanto, es aquel en el que la piel sufrirá más. Lo que suele ocurrir en el párpado superior es que aparece un exceso de piel redundante, descolgamiento, lo que en nuestro argot  se llama dermocalasia,

Se aprecia un pliegue excesivo de piel que, en casos extremos, llega a apoyarse en las pestañas y da al ojo un aspecto cansado, triste, cerrado...

Paralelamente, puede haber un exceso de grasa, un acúmulo en las llamadas bolsas palpebrales; en el caso del párpado superior, lo usual es que esta se visualice en el canto interno, justo al lado de la nariz.

En la blefaroplastia superior, el objetivo fundamental es corregir ese exceso de piel, normalizando el párpado para dar a la mirada un aspecto despierto, brillante y descansado.

Blefaroplastia superior. La cirugía.

Como decíamos, la cirugía de blefaroplastia superior busca retirar ese exceso de piel, dejando una cicatriz prácticamente imperceptible, oculta en el pliegue natural del ojo. En caso de que hubiera grasa, también procederemos a retirarla.

¿Cómo sabemos cuánta cantidad de piel hay que eliminar en una blefaroplastia superior?

Aquí entra en juego la experiencia del cirujano, su intuición o su capacidad de identificar cuánto exceso de piel se debe retirar. El propio párpado también nos lo dice; en el fondo, el pliegue natural está ahí, se trata de identificar ese faldón, ese exceso de piel y eliminarlo, pero teniendo en cuenta que el ojo se pueda cerrar completamente.

Siempre hay que controlar, cuando se produce la extracción de la piel, que el ojo no quede excesivamente abierto, que se pueda cerrar perfectamente y que desaparezca esa redundancia de piel.

Todo ello implica que hay que ir analizando de forma individual las características de cada párpado; incluso en un mismo individuo cada párpado tiene sus especiales características, la anatomía nunca es perfectamente simétrica.

Blefaroplastia superior. ¿Por qué se genera la grasa palpebral?

La grasa palpebral es un tipo de grasa con una función muy específica de protección del globo ocular.

El globo ocular es una estructura noble, delicada, sensible, que está metida dentro de una cavidad ósea que, aunque acondicionada, resulta un tanto burda y hostil. La grasa actúa como cojín para acomodar el globo ocular en ese espacio.

Por tanto, no se trata de quitar toda la grasa, ésta tiene su función y debe seguir ahí. Debemos sólo extraer la grasa que redunda, la que se deja ver dando ese aspecto cansado. El exceso de grasa es fácilmente identificable porque cuando abrimos el “saco palpebral”, por la diferencia de presión, se va a herniar y esa, la que se hernia, es exactamente la grasa que vamos a eliminar.

Blefaroplastia inferior y su razón de ser

En el párpado inferior la dinámica es diferente. No tiene mucho movimiento, únicamente se eleva un poco cuando cerramos el ojo.

Eso hace que la piel esté menos sujeta a estrés, usualmente no hay tanto problema pero, por contra, es muy frecuente el problema de redundancia de grasa.

Es normal que así sea ya que el globo ocular se apoya sobre dicha grasa y facilita que ésta se hernie. Con la edad, los tejidos que la contienen se van debilitando y, poco a poco, éstas se hacen evidentes empujando la piel palpebral hacia fuera.

No debemos confundir las bolsas de grasa de las ojeras.

Blefaroplastia inferior. La cirugía

Lo primero que se debe hacer es valorar la cantidad de grasa que se va a quitar y cómo vamos a acceder a ella; lo podemos hacer desde dentro o desde fuera.

Si lo hacemos desde dentro (por vía transconjuntival) no va a quedar ninguna cicatriz visible puesto que la cicatriz queda dentro, en la conjuntiva. Esto se hace cuando sólo quieres quitar grasa, o cuando, aún queriendo resecar piel, prefieres no traumatizar el músculo orbicular; en este caso accedes a la grasa desde dentro y, después, resecas la piel respetando el músculo.

El proceso es idéntico a la blefaroplastia superior. Vamos a acceder a las bolsas parpebrales, normalmente tres. Al abrir dicha bolsa, por diferencia de presión, la grasa “redundante”, se va a herniar; la grasa que queda fuera es la que se elimina y la que se queda dentro la conservamos.

El siguiente paso es cerrar la herida. Hay algunos profesionales que no suturan, no cierran la herida, dejándola abierta.  La capacidad de cicatrización de la conjuntiva es espectacular.

No obstante, yo prefiero, como otros muchos profesionales más puristas, poner dos o tres puntos reabsorbibles y muy finos, del grosor de un pelo, que no molestan al paciente.

¿Y cuando sobra piel en una blefaroplastia inferior…?

Si queremos resecar cierta cantidad de piel en el párpado inferior, lo hacemos mediante una incisión que localizamos lo más pegada posible a las pestañas para dejarla en una zona muy poco visible.

En este caso, nos limitaremos a quitar la piel justa, una resección excesiva nos puede condicionar una imagen poco agradable. Podríamos conferir al párpado un aspecto no deseado, caído, exponiendo la conjuntiva, y dando al ojo un aire “enfermizo” al haber extraído demasiada piel y haber traccionado la línea del párpado excesivamente hacia abajo. Por lo tanto, aquí sí que hay que ser muy conservadores y quitar el mínimo de piel que nos permita conseguir el objetivo deseado.

En caso de considerarlo oportuno, se puede practicar toda la intervención desde un único abordaje externo. Se procederá a eliminar las grasa y exceso de piel por una única incisión localizada, como decíamos, lo más cerca posible de las pestañas.

 

¿Que es la cantopexia?¿cuándo puede acompañar a una blefaroplastia?

En concreto, la cantopexia es una intervención quirúrgica sencilla que se puede realizar de forma conjunta a la blefaroplastia. Su objetivo principal es evitar esa mirada triste y expresión más envejecida, al corregir la caída del párpado inferior y conseguir que el ojo tenga una forma más almendrada.

A través de una pequeña incisión en el párpado superior o desde la propia incisión de la blefaroplastia, se accede al ligamento cantal, que sostiene el párpado inferior, y se tensa.

¿Cómo valoramos cuando se deben añadir otras cirugías relacionadas con la blefaroplastia?

Nos podemos encontrar con pacientes que tienen muy claro lo que se quieren, otros pacientes vienen a asesorarse, desean información más amplia y abierta.

Yo, evidentemente, debo informar de todas las posibilidades y técnicas existentes. Qué y cómo podemos realizar para corregir aquellos aspectos que más les preocupan; debo escuchar las sugerencias que plantean y hacerles ver los pros y contras de cada cuestión para que puedan decidir libremente con toda la información.

Queremos resaltar esa mirada, rejuvenecerla y corregir esos aspectos que le dan una imagen contraria a la deseada. Nuestra obligación es sugerir todas las opciones que hay y, en su caso, hacerle ver lo que realmente necesita; su deseo y opinión cuentan, pero debe conocer todos los aspectos para poder tomar la decisión con tranquilidad.

 

Blefaroplastia ¿Cómo corregimos las ojeras?

Este también es un tema importante e interesante; muchos pacientes, cuando acuden a la consulta, no tiene claro si lo que le molesta es la ojera o la bolsa.

Esta cuestión no es importante porque no sepa lo que le molesta sino porque, desde un punto de vista profano, todo forma parte de lo mismo, el párpado caído, las ojeras o las bolsas hacen que nos desagrade lo que vemos.

Pero tenemos que tener en cuenta que la bolsa es una cosa y la ojera otra.

¿Qué es una ojera y por qué se produce?

La ojera es esa pigmentación oscura, parduzca, morada (depende de cada individuo) que se da con mayor frecuencia en el párpado inferior aunque, en ocasiones, se puede ver en el párpado superior.

Se produce porque hay una congestión del músculo orbicular que se encuentra debajo de la piel y, dado que la piel es tan fina, lo vemos por transparencia.

Las causas de dicha congestión pueden ser diversas; en general, podríamos resumirlo como el estrés en la mirada. Este cansancio puede producirse por muchos motivos: haber dormido poco, haber forzado la vista, poca luz, humo, muchas horas manteniendo la mirada en elementos muy habituales en nuestros días con intensas fuentes de luz (móvil, televisor, ordenador…).. todo eso provocará un estrés a nuestros ojos y en todo aquello que rodea al globo ocular. Esa “fatiga”, a nivel fisiológico, se traduce en un aumento del flujo sanguíneo y éste, a su vez, se traducirá en la congestión del músculo orbital.

La solución para las ojeras

La ojera es un problema muy difícil de solucionar, cuanto menos de forma absoluta. No debemos olvidar que trabajamos sobre una zona con una piel muy fina.

Los tratamientos frente a las ojeras se focalizan en dos objetivos:

  • Reducir la congestión muscular.

  • Incrementar el grosor de la “barrera” entre la piel y el músculo.

Los clásicos tratamientos antiojeras actúan sobre la congestión; productos que facilitan el flujo sanguíneo, limitando la congestión o condicionan cierta vasoconstricción (cierre de los vasos) como puede ser la aplicación de frío.

Hoy en día se están usando mucho los tratamientos de relleno o tratamientos para conseguir un incremento del grosor de la piel así como los tratamientos con láser, con plasma que atenúan esa ojera.

Incluso podemos usar el INDIBA, es un tratamiento que mejora el flujo sanguíneo y con ello disminuye la congestión.

Ahora bien, la idea que debemos transmitir es que, hoy por hoy, por desgracia, no hay nada que elimine la ojera, exactamente igual que ocurre con las estrías.

Se pueden atenuar, mejorar o enmascarar pero no eliminar totalmente.

 

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